Laburo España: 250.000 ofertas de empleo
:: La mejor forma de viajar a Japón ::

La leyenda del mono y la medusa. 1ª Parte

Archivado en Historias, mitos y legendas • Fecha: 17-12-2005 14:42:14

Hace mucho tiempo, en el antiguo Japón, el reino de los mares estaba gobernado por un rey maravilloso . Se llamaba Rin Jin pero tambien era conocido con el nombre del rey dragón del mar.Su poder era inmenso y reinaba sobre todas las criaturas grandes y pequeñas del mar. Sus pertenencias más preciosas eran las joyas de del "flujo y reflujo de la marea". La joya del flujo hacia retroceder el mar de la costa al ser lanzada al océano, mientras que la de reflujo hacia creaban las ondas que generaban las olas montañosas y hacian subir la marea.

El palacio de Rin Jin yacia en el fondo del mar, y era tan hermoso que nadie ha visto algo semejante. Las paredes eran de coral, el techo de jade y de gemas preciosas y los suelos estaba compuesto de las perlas más finas que existian.A pesar de su basto reino y su hermoso palacio con todas sus maravillas, el rey no era feliz porque se sentia solo. Así que un día decidió que debia encontrar esposa para que reinara junto a él y llenara su vacío. Para ello mando llamar a todos sus criados (que eran peces) para contarles lo que sucedia. Escogió un grupo, y los mando a la búsqueda de su princesa.

Al cabo de unos días regresaron con una hermosa candidata. Sus escamas eran de un verde intenso y brillaban como las alas de los escarabajos en verano, sus ojos denotaban pasión. Una vez en palacio la vistieron con trajes magníficos y la engalanaron con las mejores joyas.

El rey se enamoró inmediatamente de ella, y la ceremonia fue celebrada con gran esplendor. Ningun ser vivo se perdió este acontecimiento, desde las grandes ballenas hasta los pequeños camarones, asistieron a la ceremonia para ofrecer sus felicitaciones a la novia y al novio y desearles una próspera y larga vida. Nunca había habido un celebración de tal magnitud en el mundo marino. Todo era .El tren de los portadores que llevaron las posesiones de la novia a su nuevo hogar parecía unir los dos extremos del mar. Cada pez lucia trajes ceremoniales de colores azules, rosados y plateados y portaba una linterna fosforescente, mientras las olas se balanceaban suavemente al compás de la ceremonia.

Durante un tiempo la pareja fue feliz. Todo iba viento en popa y nada parecia perturbar aquella felicidad. Pero un día la princesa enfermó y el rey preocupado mando llamar al mejor médico del reino para que la curara. El rey que se sentia muy triste, dio órdenes especiales a los criados para cuidarla, pero a pesar de todos los cuidados de las enfermeras y de la medicinas que el médico prescribió , la joven reina no dió ninguna muestra de la recuperación, sino que su estado fue en deterioro.

El rey dragón ya no soportaba ver sufrir a su amada y se reunió con el médico que la había tratado y lo culpó por no haber curado a la reina. El médico alarmado ante el descontento del rey justificó su fracaso informadno al rey que las medicinas utilizadas eran ineficaces en la enfermedad de su esposa, ya que la única medicina adecuada para curarla era imposible de conseguir en el mar.

"Quieres decir que no puedes encontrar la medicina apropiada aqui" pregunto el rey

"Es justo como usted dice" dijo el doctor

"Dígame lo que necesita la reina" exigió el rey

"Necesita el higado de un mono vivo" respondió el doctor

"¡El hígado de un mono vivo!. Será díficil de conseguir" exlamó el rey

"Si sólo pudiera usted conseguir uno, la reina se recuperaría" dijo el doctor

"Muy bien aunque es una tarea díficil conseguiremos uno cueste lo que cueste" afirmó el rey

"Pero donde vamos a encontrar a un mono" preguntó el rey

Entonces el doctor dijo a rey del dragón que a una cierta distancia al sur había una isla con muchos monos.

"Si pudiera capturar uno de esos monos, todo sería más fácil" dijo el doctor

"Pero ¿cómo puede mi gente capturar un mono?" dijo a rey del dragón, desconcertado. "los monos viven en tierra seca, mientras que vivimos en el agua; ¡y fuera de nuestro elemento natural somos absolutamente impotentes! No veo que podemos hacer!" dijo el rey desanimado

"Si ya se que es díficl pero seguro que entre todos sus subditos hay alguno que es capaz de realizar la tarea" dijo el doctor

"Hay que hacer algo" dijo el rey y mando llamar a su consejero personal para consultarle sobre el tema.

El consejero tan pronto conoció el problema empezó a pensar una solución durante una hora. Pasada una hora y de forma repentina exclamó :"Se lo que tenemos que hacer". Hay que usar una medusa. Es un animal feo de mirar, pero es orgulloso de poder caminar en tierra con sus cuatro piernas como una tortuga. Enviémoslo a la isla de monos a coger uno" dijo el consejero alterado por la emoción

La medusa fue convocada en presencia del rey e informada para que se le requeria.

La medusa al conocer los servicios que debia prestar al rey, se mostró preocupada, y dijo que nunca había estado en la isla y que no tenía experiencia alguna en capturar monos y no sabría si sería capaz de coger uno.

"bien," dijo el administrador, "si dependes de tu fuerza o destreza nunca unca cogeras un mono. La única manera para atraparle es engañandole!"

"¿Cómo puedo engañar a un mono" dijo perplejo la medusa

"Esto es lo que debes hacer" respondió el administrador. "cuando te acerques a la isla de monos sal a su encuentro y hazte amigo de alguno de ellos. Dile que eres el criado del rey del dragón, y invitale al Palacio del dragón del rey para que venga a visitarte. Trata de despertar su curiosidad contandole las maravillas que hay en el mar y en particular en el palacio".

"Si pero como puedo traer al mono aqui"."Como usted bien sabe los monos no nadan" respondió la medusa

"Debes llevarlo en tu espalda" "Sino ¿para que tienes la concha?" respondió el consejero

"No será muy pesado" preguntó la medusa otra vez

"No debes preocuparte por eso"."Estas trabajando para el rey y todos los esfuerzos son necesarios" respondió el consejero

"entonces haré todo lo que pueda," dijo la medusa, y nadó lejos del palacio rumbo a la isla del mono. Nadando rápidamente alcanzó su destino en unas pocas horas y aterrizó en la orilla por medio de una ola. Contemplo la isla y no muy lejos divisó un árbol grande con los ramas que se inclinaban por la leve brisa que azotaba la isla y en uno de esas ramas estaba lo que buscaba -- un mono vivo.

"Estoy de suerte" exclamó la medusa "Ahora debo ganarme la confianza del mono y hacer que se venga conmigo a Palacio y mi misión se habrá cumplido" penso la medusa

La medusa caminó lentamente en la dirección del árbol. En esos días antiguos las medusas tenían cuatro patas y una cáscara dura como la de una tortuga. Cuando consiguió llegar al árbol levantó su voz y dijo:

"¿Cómo esta usted señor mono?. Hace un día encantador no cree?

"Si un día muy agradable"."Nunca le he visto en esta parte del mundo antes. Dígame de donde viene y ¿quien eres?" contestó al mono del árbol.

"Soy una medusa y soy criado del rey dragón"."He oído mucho acerca de su preciosa isla y he venido a visitarla".

"Es un placer conocerlo" exclamó el mono.

"Por cierto ¿Has estado alguna vez en el Palacio del rey Dragón donde vivo yo" preguntó la medusa

"He oído muchas cosas acerca de él. pero no lo he estado nunca" dijo el mono

"Entonces deberías visitarlo. La belleza del palacio es inenarrable y sería una lástima que pasases toda tu vida aqui sin conocerlo" respondió la medusa

"Es tan bonito como dices" respondió sorprendido el mono


Entonces la medusa vió su momento y empezó a describir al mono la belleza y la grandeza del Palacio del mar del rey. Le habló también de las maravillas del jardín con sus curisosos árboles del coral blanco, rosado y rojo, y de lasno menos interesantes frutas grandes como joyas que colgaban en los ramas. El mono estaba tan entusiamado con la historia que decidió bajar del árbol para no perder ni un ápice de la historia maravillosa que la medusa le estaba contando.











Referencias (URL para referencias)

Comentarios


Comentar



Recordar datos




LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009