"Go es... un antiguo juego de mesa que toma simples elementos – líneas y círculos, negro y blanco, piedra y madera – los combina con reglas simples generando una sutil complejidad... la cual ha emocionado a jugadores por milenios. Más allá de ser un simple juego, Go ha tomado otros significados para los entusiastas; una analogía de la vida, una intensa meditación, un espejo de la personalidad de los jugadores, un ejercicio de razonamiento abstracto, o, cuando es bien jugado, un hermoso arte en el cual Negro y Blanco bailan alrededor del tablero en un delicado balance. Pero más importante para todos los que juegan, Go es desafiante y divertido.”
Historia del Go
Los orígenes del Go se encuentran cubiertos por la vasta historia ancestral del Asia, este fascinante juego de mesa se originó en China hace más de 4000 años. Es también conocido como Igo (Japón), Baduk (Korea), wei ch’i, weiqi (China). En Japón, Korea, China y Taiwán, Go es mucho más popular que el ajedrez en el Occidente. Es jugado actualmente por millones de personas en todo el mundo incluyendo Estados Unidos, Europa, África, Latinoamérica, Australia y por supuesto Asia.
Algunos dicen que el tablero, con 10 puntos hacia afuera del centro en todas direcciones, pudo haber servido como el predecesor del ábaco. Otros piensan pudo ser un artefacto de adivinanza, con las piedras negras y blancas representando el Yin y el Yang. Una famosa leyenda sostiene que fue creado por un Emperador para mejorar la inteligencia de su hijo.
Para el tiempo de Confucio (alrededor del 600 DC.), Go se había convertido en una de las “Cuatro virtudes” (conjunto a la pintura, la poesía, y la música) que debían ser dominadas por los caballeros Chinos.
Fue pasado a Korea y Japón como resultado del comercio y otros contactos entre los países a inicios del primer milenio DC. Go se mantuvo como un pasatiempo para los ricos y clases educadas. En antiguas pinturas chinas era común ver a los nobles jugar Go (wei-ch'i o weiqi en Chino).
Las cuatro escuelas de Go en el Japón
Sabemos que el Go estaba presente en Japón al menos desde el 1000 DC., ya que aparece en el “Cuento de Genji” de Murasaki, pero no fue hasta en los 1600's que tomo un gran salto de popularidad en el país. Cuando el Comandante Superior Tokugawa unificó al Japón en el 1602, ordenó que se establecieran 4 escuelas de Go en el país.
Cada año representantes de las escuelas jugarían en el “torneo del castillo”, y el ganador obtendría el título de go-doroko (ministro de Go) para el próximo año. Este sistema elevó el nivel de juego y la popularidad del Go en el Japón.
Con la restauración Meiji en los 1800's, Go cayó en un período de declive en Japón, pero fue traído a la vida en los 1920's con la formación de la Asociación de Go Japonesa (Nihon – Kiin). Los periódicos empezaron a patrocinar torneos, y hoy existen más de una docena de torneos mayores, con columnas y análisis de juegos a diario en los principales periódicos del país. Los mejores jugadores japoneses de Go se consideran celebridades.
La era moderna del Go internacional
Tan reciente como hace 20 años, los juegos formales entre maestros de Go de diferentes países eran prácticamente inexistentes. En los últimos 10 años se ha visto una histórica proliferación de campeonatos internacionales, donde los grandes jugadores del Japón, China, Korea y demás partes del mundo compiten para ver quien es el mejor jugador del planeta. La Copa Mundial ING, un evento celebrado cada 4 años con más de $1 millón en premios, encabeza la lista. Eventos anuales incluyen la Copa Fujitsu y la Copa Dongyang Securities.
Otros campeonatos mundiales a nivel amateur incluyen el Campeonato Mundial de Go Amateur, patrocinado por la Federación International de Go (IGF); el Campeonato Mundial Juvenil de Go, patrocinado por la Fundación Educacional Ing Go de Taipei; la IGF-patrocina también el Campeonato Mundial Femenino; y el Campeonato Mundial de parejas con equipos mixtos (Hombre-Mujer), patrocinado por el La-LaLa Go Club en Japón.
¿Cómo se juega al Go?
Se dice que las reglas del Go se pueden aprender en minutos, pero se necesita toda una vida para dominarlo.
Dos jugadores se alternan para colocar piedras negras y blancas en un tablero cuadriculado (19x19 líneas), con la intención de rodear territorio. Las piedras nunca son movidas una vez colocadas en el tablero, y son únicamente removidas si son rodeadas completamente. El juego recompensa la paciencia y el balance sobre la agresión y la avaricia; el balance de influencia y territorio puede cambiar varias veces en el curso del juego, y un jugador fuerte debe estar preparado a ser flexible pero decidido.
Como en las Artes Marciales Orientales, Go puede enseñar concentración, balance, y disciplina. Uno no puede ocultar su personalidad en el tablero de Go.
El juego combina belleza y reto intelectual. Puede ser jugado en una mesa tradicional de madera finamente tallada, con fichas de piedra y concha, o en un tablero de papel con fichas de plástico. En cualquier caso, los patrones formados por las fichas negras y blancas son visualmente impactantes y pueden ejercer una atracción casi hipnótica mientras uno “ve” más y más la constante evolución de las posiciones.
El juego es atractivo a muchas clases de mentes—músicos y artistas, matemáticos y programadores de computadoras, inversionistas y comerciantes. Los niños aprenden el juego fácilmente y sin esfuerzo y pueden llegar a altos niveles de maestría.
Debido a que el Go se apoya en un sistema único de igualación por medio de piedras de ventaja, jugadores de fuerzas distintas pueden gozar de un juego relativamente parejo. El juego puede ser un pasatiempo en la hora de ocio – o una forma de vida. Michael Redmond, el único jugador occidental que ha ganado el status de jugador profesional de nivel medio en Asia, cuando se le pregunto el por qué había dedicado su vida al Go, respondió,”Porque amo el juego”.
Por Luis Mariano Cajiao